Y esas promesas rotas, en el fondo, cada palabra se pierde en el eco, entonces estas finalmente mueren, puedo verlo...

domingo, 1 de agosto de 2010

Yo escribo mi propia historia, soy el autor de esta extraña obra literaria escrita a mano alzada.
Soy quien elige donde poner un punto y aparte y donde abrir un nuevo párrafo.
Cada letra en este texto vale momentos de mucha importancia.
Yo, autor y protagonista, quien da vuelta la pagina y cambia de capitulo.
Olores, momentos, situaciones y lugares que hacen acordar situaciones vividas... Roban sonrisas y lagrimas capaces de emocionar a lectores y personajes propios. Incluso hacen retomar capítulos atrás y hacen aprender de los errores cometidos en el pasado y a no incluirlos en el futuro.
Como faltas de ortografía molestas que estorban la vista de cualquier interesado…
M. Shinoda