Acotando, también es necesario estar seguro de lo que uno quiere y va a elegir. Con el simple hecho de no demostrar firmeza en una decisión y vacilar a la hora de estar a punto de elegirlo puede que genere un desvalance en la regla general y termine por ser una decisión defectuosa.
Esta especie de regla también es aplicable a las decisiones vitales. Aunque antes que estas, debemos analizar nuestras elecciones de vida para en el futuro, de estas, poder desplegar nuestras decisiones de existencia.