A pesar de tener un cielo infinito de oportunidades por tomar y poder buscar el filo de la verdadera felicidad, nos encontramos limitados por la ceñida y diminuta vista humana que en ocasiones es incapaz de divisar mas allá del inmaculado color azul que se nos antepone a la inmensidad de posibilidades que se nos presentan al mirar hacia arriba.