Y esas promesas rotas, en el fondo, cada palabra se pierde en el eco, entonces estas finalmente mueren, puedo verlo...

domingo, 31 de octubre de 2010

Una noche sometido a una incomoda vergüenza, un cielo despejado al bostezo del amanecer, a unos nuevos ojos brillosos nuevos y a una reflexión que persiste en la conciencia.