Y esas promesas rotas, en el fondo, cada palabra se pierde en el eco, entonces estas finalmente mueren, puedo verlo...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Nos rendimos los dos a fingir como tontos
que yo era su marido y que ella era mi mujer
Pero al Cabo de un tiempo yo no queria ser su esposo
y ella quiso volver a ser la dama infiel..

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