Osea, bueno; las cosas no eran como yo pensaba, listo... punto y aparte, otra historia ahora.
Pero no, acá señores es donde la cosa se tiene que poner jodida y tiene que masacrar a una pobre alma ignorante hasta encontrar su propia debilidad y rendirse ante ella. Y si no quiero tenerlas? si mi propio ego me inunda la cara y la boca de palabras como para decir que no quiero tener ese tipo de debilidades? Eso todavía me lo sigo preguntando...
M.Shinoda
No hay comentarios:
Publicar un comentario