La necesidad de sonreír sin frialdad y sin fingir me pega fuerte otra vez. solo sea hasta que pase esta mala jugada y pueda volver a abrir los ojos y darme cuenta que solo fue un mal sueño, quiero que esto termine.
Agobian los pensamientos de lo bien que lo pasaste por el simple hecho de querer pasarla igual de bien ahora y no poder. El haber proyectado algo que ahora no parece posible y con un cincuenta centavos en mano llorar como nene de 6 años al ver como el quiosco se incendia desconsoladamente...
Me imagino que esta noche muchos brindan, y todo sea por mis lagrimas. Esta gente no vale ni el esfuerzo del dedo indice en tirar del gatillo... entiendan que es injusto y mucho mas para mi.
Alberto Colantoni
No hay comentarios:
Publicar un comentario